Por primera vez en mucho, muchísimo tiempo, el IBEX 35, el índice bursátil de la bolsa de Madrid, y por ende de España, durmió por debajo de los 8.000 puntos. Puede que esto no sea significativo para la masa social, que poco entendemos de puntos, índices, valores, y, en definitiva, del mundo bursátil. Pero sí que entendemos acerca de la subida del precio del pan, y de la crisis mundial en la que estamos sumidos. Bien, pues también entendemos, más mal que bien, que estos dos sucesos están relacionados entre sí. Vamos, que si la bolsa va mal, los precios suben, dirán muchos. Pues para explicar la crisis actual basta con ver los puntos que el IBEX 35 registraba a finales del año pasado, por encima de los 11.000 puntos. Esto era antes de que se empezara a notar la crisis. Desde hace ya varios meses que esta palabra está en boca de todos. La bolsa madrileña no la había notado hasta que se acabó el verano. A la vuelta del período vacacional, la bolsa comenzó a caer, hasta los 10.000 puntos a mediados del mes de septiembre. Pero la situación enloqueció al desatarse, además de la crisis de los precios (provocada por el auge incontrolado del precio de la gasolina, bajo mi punto de vista), la crisis financiera en EEUU por las hipotecas "surprime" y los activos "basura". Pronto la crisis se trasladó al resto del mundo, España incluida, por supuesto. Y desde este final del mes de septiembre la situación ha cambiado mucho: el precio de la gasolina ha bajado a niveles que nadie se creería hace dos meses, pero sin embargo, la crisis se ha recrudecido. Esto, traducido a la bolsa, significa la locura, y esto suele ser negativo, como se ha constatado. Pese a las ayudas gubernamentales, y que en España el sistema financiero es más fiable que el de otras naciones, donde cada día cierra un gran banco, la bolsa ha entrado en crisis. Hace poco menos de 1 mes era una muy pésima noticia el bajar de los 10.000 puntos, valor de referencia psicológica para muchos, barrera que no se traspasaba desde hacía mucho tiempo. Pues bien, ahora la bolsa está por debajo de los 8.000 puntos, y cada día registra de manera casi sistemática una nueva caída. Realmente, si ahora hiciéramos la relación incial, los precios estarían por las nubes, pero afortunadamente, no es así. En definitiva, esto no es sólo una locura en el parqué madrileño, es una locura para todo el mundo. ¿Alguien sabe qué va a pasar mañana? ¿Y el mes que viene? En definitiva, los asesores financieros están en la cola del paro, cuando antes rebosaban de trabajo. Y es que la crisis es para todos, también para los que, bajo mi punto de vista, la provocaron, como los susodichos asesores-especuladores, que ahora se tiran de los pelos viendo como pierden valor sus millonarios activos y numerosos pisitos compra-venta.
Miguel Osorio García
martes, 28 de octubre de 2008
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