martes, 16 de diciembre de 2008

la estafa madoff

La semana pasada el mundo no se lo creía: una sóla persona había estafado (yo no lo diría así a tenor de los hechos, ya lo explicaré) a los mercados bursátiles más importantes del mundo miles de millones de euros. Mediante un método de patio de universidad, no en vano se ha hablado mucho de este negocio en mi propia universidad, que fácilmente se atisba como la manera más fácil de ganar dinero, esta persona ha hecho saltar por los aires las bolsas más importantes de todo el mundo, en especial la de Nueva York (es la mayor estafa que ha sufrido Wall Street en su historia). Su nombre es Bernard L. Madoff. Fue presidente del Nasdaq antes de esto, y pienso a pies juntillas que su nombre es lo que ha hecho que las más importantes empresas del mundo inviertan en este método de negocio tan singular. Paso a explicar el método de manera resumida: se trata de una estructura piramidal en la que los inversores iniciales recogen, como si fueran beneficios, la aportación de los que entran detrás de ellos; los que entran después reciben las aportaciones de los que entran después y así sucesivamente.
Como he dicho anteriormente, este método es tan sencillo que a poco que se piense se intuye cuándo el negocio va a dejar de dar beneficios. Si los beneficios que se recogen es ni más ni menos que la aportación de los nuevos "socios", cuando dejen de entrar socios, ¿qué va a pasar? que se acaba el negocio. Esto es lo que ha pasado: con la crisis se ha reducido la entrada de nuevos "socios" y esto ha significado el final del negocio. Por eso pienso que no se puede calificar como de estafa en sentido estricto, porque quien invertía aquí sabía lo que tarde o temprano podría suceder.

martes, 9 de diciembre de 2008

McDonald`s crece en la crisis

Este último mes del año si se caracteriza, a nivel económico, por algo, es por la evaluación del comportamiento que las empresas han tenido a lo largo del periodo. Por tanto, se suceden en los medios de comunicación las noticias del tipo tal o cual empresa ha ganado tanto dinero o ha incrementado sus beneficios en tanto porcentaje; o viceversa. Este periodo de crisis financiera y económica, como es lógico, cierra con más pérdidas, recesiones y quiebras que datos positivos. Sin embargo, existe (como en todo en la vida) la excepción que confirma la regla: McDonald´s cierra el periodo, a falta del mes de diciembre, con unos beneficios cercanos al 15 % en el rango acumulado durante todos los meses anteriores del año, con respecto al mismo periodo de 2007.
No es la única: Burger King, Pans&Company, y otras compañías similares, es decir, cuya actividad empresarial se basa en el llamado "fast food" también han echo su agosto este año 2008. Son los caballos ganadores en tiempos de crisis, de igual manera que en años anteriores veían como sus negocios tenían beneficios cercanos a 0 o incluso pérdidas: hace 2 años Telepizza pasó por un gran bache que casi acaba con la empresa en la quiebra; eran tiempos de bonanza económica y la gente comía y cenaba donde quería. Y salvo jóvenes y cuatro más, todos iban a restaurantes, digamos, más convencionales, o de otro tipo (menú, o carta, por ejemplo). Ahora, en tiempos de crisis, la gente mira más el bolsillo, y esto se traduce en comidas y cenas, al menos a diario, en restaurantes más económicos, en muchas ocasiones, de "fast food". Telepizza ha recuperado parte de la cuota de mercado que había perdido tiempo atrás; otras, como Burger King, han reforzado su posición en el mercado español de manera ya definitiva, por si había alguna duda sobre su poderío en el sector. Además, se da la coincidencia que los medios de comunicación los apoyan: antes, todo eran críticas y estudios sobre lo poco saludable que era comer una hamburguesa en media hora sentado a la mesa, en favor de comer 2 platos y 1 postre en hora y media. Ahora, los estudios dicen que es más saludable (y mucho más barato) tomar una hamburguesa en media hora que 2 platos en hora y media. En definitiva, los restaurantes "fast food" navegan con viento a favor en todos los frentes.
Y es que además, por si fuera poco, los tiempos de descanso en las empresas han disminuido; de la misma manera en que se ha reducido el número de trabajadores, la jornada de los que siguen trabajando se ha incrementado en muchos casos. Es decir, antes tenían 2 horas para comer, ahora tienen una. Y en 1 hora no se puede comer tranquilamente, pongamos, un menú del día, pero sí una hamburguesa. Además, el menú cuesta de 9 euros en adelante y la hamburguesa de 5,50 para arriba, lo cual supone un ahorro mensual bastante significativo, con el cual poder hacer frente a la subida de la hipoteca.
La cruz de la moneda se la llevan los restaurantes convencionales, que, con los mismos problemas económicos que los demás, disminuyen sus ingresos en favor de los restaurantes "fast food". Por eso cada vez hay más Starbuck´s y menos "Casa Pepe".

jueves, 4 de diciembre de 2008

Alcaldes con dinero

El otro día, en clase, el profesor de Hacienda Pública impartió una clase sobre el reparto de recursos (dinero, vamos) que se da en España. Hizo hincapié en que España no es un país federal, pero que si nos atenemos a este criterio, de reparto territorial de recursos, se podría afirmar que sí que lo es. No entendí muy bien lo que quería decir con esto, ni lo que pretendía explicar en relación al tema que estaba tratando hasta entonces, que era el modo en el que España ingresaba dinero mediante los impuestos.
Por la tarde leí en el periódico que el gobierno de Zapatero destinaría 8.000 millones de euros a los ayuntamientos. La conclusión a la que se llegó en clase es que el reparto era como sigue: el Estado gestionaba el 45 % de los recursos (45 % del PIB), las Comunidades Autónomas el 40 %, y los ayuntamientos el 15 % restante. Al hilo de esto, en el periódico se recogían algunas de las quejas más famosas que los alcaldes hicieron a los respectivos gobiernos (Aznar y Zapatero) para que el reparto de recursos fuera más equivalente. Esto me hizo pensar lo que más tarde constaté: que el problema ya venía de lejos. Ahora el gobierno trata de calmar los encendidos ánimos de los alcaldes otorgándoles una "ayudita".
Yo pienso que esto es "pan para hoy y hambre para mañana", como dice el refrán. Me explico: la mayoría de los ayuntamientos arrastran unas deudas enormes desde hace muchos años, deudas en muchos casos superiores a la mencionada "ayudita". Y esto es a causa del desequilibrio en el reparto de recursos, situación que no sólo se ha tratado de arreglar con el paso del tiempo, sino que se ha acentuado (poco después de la caída del régimen franquista el reparto era del 50 % para el Estado, el 30 % para las CCAA, y el restante 20 % para los ayuntamientos). Y esto ha llegado a esta situación porque la mayor parte de obras públicas son acometidas por los ayuntamientos, en muchas ocasiones sin ayuda por parte de las CCAA.
En otro orden de cosas, en el reportaje-noticia que leí en el periódico se especulaba con que las corrupciones urbanísticas de los ayuntamientos que se han sucedido en la última década eran a causa de la deuda que acarreaban, la cual era propiciada por el desigual reparto de recursos. En resumen, que los culpables serán los cargos públicos de los ayuntamientos, pero fueron (indirectamente) instigados por el Estado a hacerlo, pues no les dejaban otra alternativa para poder financiarse. Pienso que es una especulación muy bien fundada, ya que, igual que el que no tiene trabajo roba para comer, los ayuntamientos para pagar sus deudas acurrieron al Estado, y una vez que éste desoyó sus justificadas (o no, véase obras faraónicas sin sentido de Gallardón, como la soterración de la M-30) quejas, recurrieron a quien siempre da una oportunidad para salir de los atolladeros: el lado ilegal de las cosas.
Además, esto de la recalificación de terrenos fue algo legal durante mucho tiempo. Cuando empezó a ser ilegal fue cuando se empezó a practicar "en masa"; y se constató que era una vía inviable en materia urbanística, porque todo (salvo extrañas excepciones) metro cuadrado que se construyó en este país de 10 años para acá estaba recalificado, o con licencias más baratas de lo normal, o con algún chanchullo, en definitiva. Una vez que se constató la inviabilidad del sistema ilegal (el cupo de "constructores" estaba lleno, y el bolsillo de los ayuntamientos seguía vacío) saltaron las alarmas, y comenzó la "caza de brujas" (el año pasado, todo el mundo recordará como se sucedieron las detenciones de ediles y concejales de distintas partes de España), pequeña, para lo que podría haber sido. Y es que, como en todo negocio, hay quien sabe guardarse bien las espaldas; por eso las drogas siguen en las calles, por ejemplo.