martes, 11 de noviembre de 2008

¡¡ Lleno, por favor !!

Leo esta mañana, mientras iba hacia el trabajo que e precio del barril de petróleo se cotiza en la bolsa de Nueva York a poco más de 60 dólares la unidad. Pero lo que más me gustó de la noticia fue lo que venía a continuación: este es el nivel más bajo desde marzo de 2007. Y, yo, que me compré mi coche a esas alturas del año pasado, sólo he visto subir y subir el precio de la gasolina. Por eso cuando escuchaba ¡¡crisis!! me lo creía a pies juntillas; como para no, si con 30 euros me duraba el depósito 2 semanas y pocos meses después con el mismo dinero el coche entraba en reserva a la semana. ¿Sería por eso que cada vez ahorraba menos? Tal vez, pero es que además todo estaba más caro: la coca-cola de 1,60 a 2 euros en un bar, y las cañas de 1 euro a 1,20, cuando no más caras; el menú día, de 7,50 euros, a 9; como otras muchas cosas: las entradas de cine, de 6 a 6,80 euros. Aumentos proporcionales al IPC; no, aumentos de porcentaje similar el registrado por el litro de gasolina, que había pasado del euro a 1,35. Esto me hizo pensar; ¿porqué la gasolina arrastraba al resto de precios? Llegué a la conclusión de que la gasolina es lo único que todo el mundo utiliza en el día a día, incluso quien use el transporte público y se caliente con una fogata. Se usa para el transporte de personas, y de mercancías; se emplea como combustible de un gran número de máquinas en las fábricas, y como fuente de energía para la calefacción en muchos casos. Por eso si sube la gasolina todo sube, porque si a la empresa que antes tranportaba, pongamos, coca-colas, a 10 euros el trayecto ahora le costaba el porte 13 euros, el precio de venta que tenga que poner al dueño del bar será también mayor; por ello la coca-cola pasó a costar 2 euros.
Ahora la gasolina vuelve a nivel de hace año y medio; ahora los 30 euros de antes vuelven a durarme 2 semanas, y puedo ahorrar un poquito. Y más barata que debería estar, porque entonces el barril de petróleo estaba a unos 80 euros, creo recordar. A esto las Estaciones de Servicio aluden que están vendiendo combustible que ellos compraron hace meses. De acuerdo, pero de agosto a octubre, el precio pasó de 1,35 a 1,02 euros, donde ahora parece que se ha mantenido desde hace un par de semanas. Sin embargo, ¿por qué la coca-cola sigue a 2 euros en los bares, la caña a 1,20 o más, y el menú a 9 euros? ¿No deberían bajar los precios de estos productos con la bajada del precio de la gasolina? Será por la crisis financiera de los bancos, que esa todavía no la entiendo. O también puede ser que piensen que, como ya han subido los precios, ¿para qué bajarlos ahora que la gente tiene más dinero para gastar porque la gasolina está más barata? Yo, si tuviera un restaurante o un bar y hubiera sobrevivido a la crisis, mantendría los precios para ganar lo perdido con la crisis, ahora que puedo, que nunca se sabe cuándo volverá a subir el precio de la gasolina. Aunque ahora parece que a Obama, el nuevo presidente de EEUU, no se le va a pasar por la cabeza lo de invadir países exportadores de petróleo como Irak. Esperemos, por el bien de la economía internacional, del depósito de mi coche, y del dueño del bar de abajo de mi casa, que este señor, nuevo inquilino de la Casa Blanca, haya aprendido de los errores cometidos por su predecesor.

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