La semana pasada el mundo no se lo creía: una sóla persona había estafado (yo no lo diría así a tenor de los hechos, ya lo explicaré) a los mercados bursátiles más importantes del mundo miles de millones de euros. Mediante un método de patio de universidad, no en vano se ha hablado mucho de este negocio en mi propia universidad, que fácilmente se atisba como la manera más fácil de ganar dinero, esta persona ha hecho saltar por los aires las bolsas más importantes de todo el mundo, en especial la de Nueva York (es la mayor estafa que ha sufrido Wall Street en su historia). Su nombre es Bernard L. Madoff. Fue presidente del Nasdaq antes de esto, y pienso a pies juntillas que su nombre es lo que ha hecho que las más importantes empresas del mundo inviertan en este método de negocio tan singular. Paso a explicar el método de manera resumida: se trata de una estructura piramidal en la que los inversores iniciales recogen, como si fueran beneficios, la aportación de los que entran detrás de ellos; los que entran después reciben las aportaciones de los que entran después y así sucesivamente.
Como he dicho anteriormente, este método es tan sencillo que a poco que se piense se intuye cuándo el negocio va a dejar de dar beneficios. Si los beneficios que se recogen es ni más ni menos que la aportación de los nuevos "socios", cuando dejen de entrar socios, ¿qué va a pasar? que se acaba el negocio. Esto es lo que ha pasado: con la crisis se ha reducido la entrada de nuevos "socios" y esto ha significado el final del negocio. Por eso pienso que no se puede calificar como de estafa en sentido estricto, porque quien invertía aquí sabía lo que tarde o temprano podría suceder.
martes, 16 de diciembre de 2008
martes, 9 de diciembre de 2008
McDonald`s crece en la crisis
Este último mes del año si se caracteriza, a nivel económico, por algo, es por la evaluación del comportamiento que las empresas han tenido a lo largo del periodo. Por tanto, se suceden en los medios de comunicación las noticias del tipo tal o cual empresa ha ganado tanto dinero o ha incrementado sus beneficios en tanto porcentaje; o viceversa. Este periodo de crisis financiera y económica, como es lógico, cierra con más pérdidas, recesiones y quiebras que datos positivos. Sin embargo, existe (como en todo en la vida) la excepción que confirma la regla: McDonald´s cierra el periodo, a falta del mes de diciembre, con unos beneficios cercanos al 15 % en el rango acumulado durante todos los meses anteriores del año, con respecto al mismo periodo de 2007.
No es la única: Burger King, Pans&Company, y otras compañías similares, es decir, cuya actividad empresarial se basa en el llamado "fast food" también han echo su agosto este año 2008. Son los caballos ganadores en tiempos de crisis, de igual manera que en años anteriores veían como sus negocios tenían beneficios cercanos a 0 o incluso pérdidas: hace 2 años Telepizza pasó por un gran bache que casi acaba con la empresa en la quiebra; eran tiempos de bonanza económica y la gente comía y cenaba donde quería. Y salvo jóvenes y cuatro más, todos iban a restaurantes, digamos, más convencionales, o de otro tipo (menú, o carta, por ejemplo). Ahora, en tiempos de crisis, la gente mira más el bolsillo, y esto se traduce en comidas y cenas, al menos a diario, en restaurantes más económicos, en muchas ocasiones, de "fast food". Telepizza ha recuperado parte de la cuota de mercado que había perdido tiempo atrás; otras, como Burger King, han reforzado su posición en el mercado español de manera ya definitiva, por si había alguna duda sobre su poderío en el sector. Además, se da la coincidencia que los medios de comunicación los apoyan: antes, todo eran críticas y estudios sobre lo poco saludable que era comer una hamburguesa en media hora sentado a la mesa, en favor de comer 2 platos y 1 postre en hora y media. Ahora, los estudios dicen que es más saludable (y mucho más barato) tomar una hamburguesa en media hora que 2 platos en hora y media. En definitiva, los restaurantes "fast food" navegan con viento a favor en todos los frentes.
Y es que además, por si fuera poco, los tiempos de descanso en las empresas han disminuido; de la misma manera en que se ha reducido el número de trabajadores, la jornada de los que siguen trabajando se ha incrementado en muchos casos. Es decir, antes tenían 2 horas para comer, ahora tienen una. Y en 1 hora no se puede comer tranquilamente, pongamos, un menú del día, pero sí una hamburguesa. Además, el menú cuesta de 9 euros en adelante y la hamburguesa de 5,50 para arriba, lo cual supone un ahorro mensual bastante significativo, con el cual poder hacer frente a la subida de la hipoteca.
La cruz de la moneda se la llevan los restaurantes convencionales, que, con los mismos problemas económicos que los demás, disminuyen sus ingresos en favor de los restaurantes "fast food". Por eso cada vez hay más Starbuck´s y menos "Casa Pepe".
No es la única: Burger King, Pans&Company, y otras compañías similares, es decir, cuya actividad empresarial se basa en el llamado "fast food" también han echo su agosto este año 2008. Son los caballos ganadores en tiempos de crisis, de igual manera que en años anteriores veían como sus negocios tenían beneficios cercanos a 0 o incluso pérdidas: hace 2 años Telepizza pasó por un gran bache que casi acaba con la empresa en la quiebra; eran tiempos de bonanza económica y la gente comía y cenaba donde quería. Y salvo jóvenes y cuatro más, todos iban a restaurantes, digamos, más convencionales, o de otro tipo (menú, o carta, por ejemplo). Ahora, en tiempos de crisis, la gente mira más el bolsillo, y esto se traduce en comidas y cenas, al menos a diario, en restaurantes más económicos, en muchas ocasiones, de "fast food". Telepizza ha recuperado parte de la cuota de mercado que había perdido tiempo atrás; otras, como Burger King, han reforzado su posición en el mercado español de manera ya definitiva, por si había alguna duda sobre su poderío en el sector. Además, se da la coincidencia que los medios de comunicación los apoyan: antes, todo eran críticas y estudios sobre lo poco saludable que era comer una hamburguesa en media hora sentado a la mesa, en favor de comer 2 platos y 1 postre en hora y media. Ahora, los estudios dicen que es más saludable (y mucho más barato) tomar una hamburguesa en media hora que 2 platos en hora y media. En definitiva, los restaurantes "fast food" navegan con viento a favor en todos los frentes.
Y es que además, por si fuera poco, los tiempos de descanso en las empresas han disminuido; de la misma manera en que se ha reducido el número de trabajadores, la jornada de los que siguen trabajando se ha incrementado en muchos casos. Es decir, antes tenían 2 horas para comer, ahora tienen una. Y en 1 hora no se puede comer tranquilamente, pongamos, un menú del día, pero sí una hamburguesa. Además, el menú cuesta de 9 euros en adelante y la hamburguesa de 5,50 para arriba, lo cual supone un ahorro mensual bastante significativo, con el cual poder hacer frente a la subida de la hipoteca.
La cruz de la moneda se la llevan los restaurantes convencionales, que, con los mismos problemas económicos que los demás, disminuyen sus ingresos en favor de los restaurantes "fast food". Por eso cada vez hay más Starbuck´s y menos "Casa Pepe".
jueves, 4 de diciembre de 2008
Alcaldes con dinero
El otro día, en clase, el profesor de Hacienda Pública impartió una clase sobre el reparto de recursos (dinero, vamos) que se da en España. Hizo hincapié en que España no es un país federal, pero que si nos atenemos a este criterio, de reparto territorial de recursos, se podría afirmar que sí que lo es. No entendí muy bien lo que quería decir con esto, ni lo que pretendía explicar en relación al tema que estaba tratando hasta entonces, que era el modo en el que España ingresaba dinero mediante los impuestos.
Por la tarde leí en el periódico que el gobierno de Zapatero destinaría 8.000 millones de euros a los ayuntamientos. La conclusión a la que se llegó en clase es que el reparto era como sigue: el Estado gestionaba el 45 % de los recursos (45 % del PIB), las Comunidades Autónomas el 40 %, y los ayuntamientos el 15 % restante. Al hilo de esto, en el periódico se recogían algunas de las quejas más famosas que los alcaldes hicieron a los respectivos gobiernos (Aznar y Zapatero) para que el reparto de recursos fuera más equivalente. Esto me hizo pensar lo que más tarde constaté: que el problema ya venía de lejos. Ahora el gobierno trata de calmar los encendidos ánimos de los alcaldes otorgándoles una "ayudita".
Yo pienso que esto es "pan para hoy y hambre para mañana", como dice el refrán. Me explico: la mayoría de los ayuntamientos arrastran unas deudas enormes desde hace muchos años, deudas en muchos casos superiores a la mencionada "ayudita". Y esto es a causa del desequilibrio en el reparto de recursos, situación que no sólo se ha tratado de arreglar con el paso del tiempo, sino que se ha acentuado (poco después de la caída del régimen franquista el reparto era del 50 % para el Estado, el 30 % para las CCAA, y el restante 20 % para los ayuntamientos). Y esto ha llegado a esta situación porque la mayor parte de obras públicas son acometidas por los ayuntamientos, en muchas ocasiones sin ayuda por parte de las CCAA.
En otro orden de cosas, en el reportaje-noticia que leí en el periódico se especulaba con que las corrupciones urbanísticas de los ayuntamientos que se han sucedido en la última década eran a causa de la deuda que acarreaban, la cual era propiciada por el desigual reparto de recursos. En resumen, que los culpables serán los cargos públicos de los ayuntamientos, pero fueron (indirectamente) instigados por el Estado a hacerlo, pues no les dejaban otra alternativa para poder financiarse. Pienso que es una especulación muy bien fundada, ya que, igual que el que no tiene trabajo roba para comer, los ayuntamientos para pagar sus deudas acurrieron al Estado, y una vez que éste desoyó sus justificadas (o no, véase obras faraónicas sin sentido de Gallardón, como la soterración de la M-30) quejas, recurrieron a quien siempre da una oportunidad para salir de los atolladeros: el lado ilegal de las cosas.
Además, esto de la recalificación de terrenos fue algo legal durante mucho tiempo. Cuando empezó a ser ilegal fue cuando se empezó a practicar "en masa"; y se constató que era una vía inviable en materia urbanística, porque todo (salvo extrañas excepciones) metro cuadrado que se construyó en este país de 10 años para acá estaba recalificado, o con licencias más baratas de lo normal, o con algún chanchullo, en definitiva. Una vez que se constató la inviabilidad del sistema ilegal (el cupo de "constructores" estaba lleno, y el bolsillo de los ayuntamientos seguía vacío) saltaron las alarmas, y comenzó la "caza de brujas" (el año pasado, todo el mundo recordará como se sucedieron las detenciones de ediles y concejales de distintas partes de España), pequeña, para lo que podría haber sido. Y es que, como en todo negocio, hay quien sabe guardarse bien las espaldas; por eso las drogas siguen en las calles, por ejemplo.
Por la tarde leí en el periódico que el gobierno de Zapatero destinaría 8.000 millones de euros a los ayuntamientos. La conclusión a la que se llegó en clase es que el reparto era como sigue: el Estado gestionaba el 45 % de los recursos (45 % del PIB), las Comunidades Autónomas el 40 %, y los ayuntamientos el 15 % restante. Al hilo de esto, en el periódico se recogían algunas de las quejas más famosas que los alcaldes hicieron a los respectivos gobiernos (Aznar y Zapatero) para que el reparto de recursos fuera más equivalente. Esto me hizo pensar lo que más tarde constaté: que el problema ya venía de lejos. Ahora el gobierno trata de calmar los encendidos ánimos de los alcaldes otorgándoles una "ayudita".
Yo pienso que esto es "pan para hoy y hambre para mañana", como dice el refrán. Me explico: la mayoría de los ayuntamientos arrastran unas deudas enormes desde hace muchos años, deudas en muchos casos superiores a la mencionada "ayudita". Y esto es a causa del desequilibrio en el reparto de recursos, situación que no sólo se ha tratado de arreglar con el paso del tiempo, sino que se ha acentuado (poco después de la caída del régimen franquista el reparto era del 50 % para el Estado, el 30 % para las CCAA, y el restante 20 % para los ayuntamientos). Y esto ha llegado a esta situación porque la mayor parte de obras públicas son acometidas por los ayuntamientos, en muchas ocasiones sin ayuda por parte de las CCAA.
En otro orden de cosas, en el reportaje-noticia que leí en el periódico se especulaba con que las corrupciones urbanísticas de los ayuntamientos que se han sucedido en la última década eran a causa de la deuda que acarreaban, la cual era propiciada por el desigual reparto de recursos. En resumen, que los culpables serán los cargos públicos de los ayuntamientos, pero fueron (indirectamente) instigados por el Estado a hacerlo, pues no les dejaban otra alternativa para poder financiarse. Pienso que es una especulación muy bien fundada, ya que, igual que el que no tiene trabajo roba para comer, los ayuntamientos para pagar sus deudas acurrieron al Estado, y una vez que éste desoyó sus justificadas (o no, véase obras faraónicas sin sentido de Gallardón, como la soterración de la M-30) quejas, recurrieron a quien siempre da una oportunidad para salir de los atolladeros: el lado ilegal de las cosas.
Además, esto de la recalificación de terrenos fue algo legal durante mucho tiempo. Cuando empezó a ser ilegal fue cuando se empezó a practicar "en masa"; y se constató que era una vía inviable en materia urbanística, porque todo (salvo extrañas excepciones) metro cuadrado que se construyó en este país de 10 años para acá estaba recalificado, o con licencias más baratas de lo normal, o con algún chanchullo, en definitiva. Una vez que se constató la inviabilidad del sistema ilegal (el cupo de "constructores" estaba lleno, y el bolsillo de los ayuntamientos seguía vacío) saltaron las alarmas, y comenzó la "caza de brujas" (el año pasado, todo el mundo recordará como se sucedieron las detenciones de ediles y concejales de distintas partes de España), pequeña, para lo que podría haber sido. Y es que, como en todo negocio, hay quien sabe guardarse bien las espaldas; por eso las drogas siguen en las calles, por ejemplo.
martes, 25 de noviembre de 2008
Empresas y despidos
Leo en el periódico de hoy que se suceden los, en esta época, famosos ERE, y, en consecuencia, las huelgas. Ono, en Barcelona, ha sido el último representante. CCOO cifra el seguimiento de la huelga en el 60%. ¿Por qué un índice tan bajo? Si ya están despedidos, ¿por qué no secundan todos la huelga? Puede ser que vayan a volver a sus puestos, y que se trate de un ERE temporal, como el de SEAT, pero no es este caso.
Al leer esto, me acuerdo de la reciente huelga de estudiantes en protesta por la imposición del "Plan Bolonia". Las cifras de seguimiento, según el sindicato de estudiantes, fueron mucho más altas que las de Ono. Sin embargo, yo fui a clase, y noté la universidad con una afluencia de gente similar a la de un día cualquiera. Dicen las malas lenguas que los estudiantes secundamos más las huelgas porque no tenemos otra cosa que hacer, y de este modo nos escaqueamos de clase. ¿Por qué los trabajadores de Ono no fueron en masa, si ni siquiera tienen trabajo del que escaquearse? Mi opinión es que desisten de luchar contra algo que, realmente, comprenden: Ono no vende, y como no vende, no ingresa dinero, y como no ingresa dinero, no puede pagar los salarios. Es un análisis tan simple que cualquiera es capaz de hacerlo, y los trabajadores de Ono no creo que sean menos inteligentes que cualquiera. Por eso desisten de luchar contra lo que ya es una realidad inapelable.
Otra cosa es el caso de los estudiantes. Acabo (hoy) de enterarme el principal inconveniente del susodicho plan: para licenciarse (graduarse, a partir de ahora), se precisa realizar un máster, pagado por supuesto. Y los másteres no son baratos; un máster tiene un precio superior al coste de todas las matrículas de una carrera, incluso repitiendo alguno o varios años. Por eso la gente protesta, porque (a mi juicio, correctamente), supone una mayor privatización de la educación, con la que muchos de los estudiantes, de poder económico medio, e incluso bajo, no estamos de acuerdo. Porque supondrá que muchos de nosotros decidamos no estudiar una carrera, grado ahora, ante la imposibilidad de afrontarlo económicamente. Habrá becas del Estado, supongo, pero al igual que las actuales, no llegarán a todas las personas, más bien sólo al 50 o 60 % del total que la solicita. Y el 90 % de quien las solicita, es porque las necesita; quien no las necesita, no las pide, porque sabe de antemano que no se la van a dar.
En conclusión, la próxima manifestación en contra del "Plan Bolonia" pienso secundarla, aunque para ello procuraré saber antes cuales son sus puntos positivos, que supongo que también los tendrá.
Al leer esto, me acuerdo de la reciente huelga de estudiantes en protesta por la imposición del "Plan Bolonia". Las cifras de seguimiento, según el sindicato de estudiantes, fueron mucho más altas que las de Ono. Sin embargo, yo fui a clase, y noté la universidad con una afluencia de gente similar a la de un día cualquiera. Dicen las malas lenguas que los estudiantes secundamos más las huelgas porque no tenemos otra cosa que hacer, y de este modo nos escaqueamos de clase. ¿Por qué los trabajadores de Ono no fueron en masa, si ni siquiera tienen trabajo del que escaquearse? Mi opinión es que desisten de luchar contra algo que, realmente, comprenden: Ono no vende, y como no vende, no ingresa dinero, y como no ingresa dinero, no puede pagar los salarios. Es un análisis tan simple que cualquiera es capaz de hacerlo, y los trabajadores de Ono no creo que sean menos inteligentes que cualquiera. Por eso desisten de luchar contra lo que ya es una realidad inapelable.
Otra cosa es el caso de los estudiantes. Acabo (hoy) de enterarme el principal inconveniente del susodicho plan: para licenciarse (graduarse, a partir de ahora), se precisa realizar un máster, pagado por supuesto. Y los másteres no son baratos; un máster tiene un precio superior al coste de todas las matrículas de una carrera, incluso repitiendo alguno o varios años. Por eso la gente protesta, porque (a mi juicio, correctamente), supone una mayor privatización de la educación, con la que muchos de los estudiantes, de poder económico medio, e incluso bajo, no estamos de acuerdo. Porque supondrá que muchos de nosotros decidamos no estudiar una carrera, grado ahora, ante la imposibilidad de afrontarlo económicamente. Habrá becas del Estado, supongo, pero al igual que las actuales, no llegarán a todas las personas, más bien sólo al 50 o 60 % del total que la solicita. Y el 90 % de quien las solicita, es porque las necesita; quien no las necesita, no las pide, porque sabe de antemano que no se la van a dar.
En conclusión, la próxima manifestación en contra del "Plan Bolonia" pienso secundarla, aunque para ello procuraré saber antes cuales son sus puntos positivos, que supongo que también los tendrá.
jueves, 20 de noviembre de 2008
"Petrodólares"
Ante el reciente anuncio de compra de la petrolera hispano-argentina Repsol-YPF por parte de la rusa Lokuil me llega a la cabeza otra noticia: el Manchester City dispone de 143 millones de euros para fichar "cracks" del balompié estas navidades. ¿Qué relación tienen estas dos noticias? Es muy sencillo: ambas operaciones se financian con petróleo; o, mejor dicho, con el dinero que éste da. En ambos casos quien más dinero tiene realiza ofertas desorbitadas a quien, sin necesitarlo, muy tentado está de aceptarlo. Todo aficionado al fútbol recordará el asalto árabe a Robinho, del Real Madrid, mediante el cual este jugador cambió jugar en uno de los mejores de Europa para hacerlo en otro de media tabla de la liga inglesa, el equivalente al Getafe, pongamos. ¿Por qué? Porque este equipo lo acaba de comprar un árabe con una fortuna personal de BILLONES de euros. Para este tipo pagarle a Robinho 8 millones de euros cada año es como pagar una caña para el resto de mortales; incluso si echaramos cuentas porcentuales, a muchos de nosotros nos costaría más pagar la caña de lo que a él le cuesta pagar el sueldo de Robinho, o pagarle al Madrid los 40 milllones de euros que le costó.
El caso de Repsol no tiene nada que ver, pero me interesa la relación entre ambas noticias para hacer eco de la gran desigualdad en cuanto a renta que hay en los Emiratos Arabes o en Rusia: quien tiene el petróleo está más que forrado, y el resto, a pedir a la calle, porque no hay ni trabajo, y el que lo tiene, con su salario no puede ni comer. Luego nos sorprendemos de la delicuencia que campa a sus anchas por estos países subdesarrollados, como Rusia (que no lo es tanto) o Latinoamérica. Africa es caso aparte: son tan pobres que sus habitantes no roban porque sencillamenteno tienen a quien, ya que el único personaje que tiene dinero en estos países son sus dirigentes.
¿Existe solución a este problema? Si, promovamos el coche eléctrico o las energías renovables. Hubo un rumor hace tiempo (o noticia, no se muy bien qué fue) que decía que el coche eléctrico, así como otras aplicaciones industriales y comerciales no dependientes del petróleo eran una realidad desde hace tiempo, pero no permitían que saliera a la luz porque con el petróleo los más poderosos se benefician, y con esto, perderían sino todo, casi todo su poder exclusivo.
El caso de Robinho es como el de los países pobres hace unas décadas: se venden ahora por dinero sin saber que ello conlleva hipotecar su futuro. Los países pobres vendieron (muchos de ellos, en muy distintas circunstancias, todo hay que decirlo) sus recursos naturales porque no le veían provecho suficiente, y la suma de dinero era suficientemente cuantiosa. Esto es "pan para hoy pero hambre para mañana" como se ha demostrado. Ahora, estos países no pueden recuperar sus recursos, igual que si Robinho quiere volver a jugar en el Real Madrid tendrá que jugar el doble o triple de bien que cuando ya estaba en este equipo. La gran diferencia está en que a Robinho le quedará una jugosa pensión haga lo que haga, pero a estos países lo único que les va a quedar es pobreza, y una espiral de la que no tienen opción de salir: sin recursos, tienen que comprarlos para subsistir, y con esta base es imposible competir en un mercado donde el resto parte con estos recursos como propios y ya saca beneficio con su venta como punto de partida. Es decir, no salen con menos 5 puntos y los demás a 0, es que además el resto parte con más 5 puntos, y esto supone una desventaja de 10, imposible de remontar.
El caso de Repsol no tiene nada que ver, pero me interesa la relación entre ambas noticias para hacer eco de la gran desigualdad en cuanto a renta que hay en los Emiratos Arabes o en Rusia: quien tiene el petróleo está más que forrado, y el resto, a pedir a la calle, porque no hay ni trabajo, y el que lo tiene, con su salario no puede ni comer. Luego nos sorprendemos de la delicuencia que campa a sus anchas por estos países subdesarrollados, como Rusia (que no lo es tanto) o Latinoamérica. Africa es caso aparte: son tan pobres que sus habitantes no roban porque sencillamenteno tienen a quien, ya que el único personaje que tiene dinero en estos países son sus dirigentes.
¿Existe solución a este problema? Si, promovamos el coche eléctrico o las energías renovables. Hubo un rumor hace tiempo (o noticia, no se muy bien qué fue) que decía que el coche eléctrico, así como otras aplicaciones industriales y comerciales no dependientes del petróleo eran una realidad desde hace tiempo, pero no permitían que saliera a la luz porque con el petróleo los más poderosos se benefician, y con esto, perderían sino todo, casi todo su poder exclusivo.
El caso de Robinho es como el de los países pobres hace unas décadas: se venden ahora por dinero sin saber que ello conlleva hipotecar su futuro. Los países pobres vendieron (muchos de ellos, en muy distintas circunstancias, todo hay que decirlo) sus recursos naturales porque no le veían provecho suficiente, y la suma de dinero era suficientemente cuantiosa. Esto es "pan para hoy pero hambre para mañana" como se ha demostrado. Ahora, estos países no pueden recuperar sus recursos, igual que si Robinho quiere volver a jugar en el Real Madrid tendrá que jugar el doble o triple de bien que cuando ya estaba en este equipo. La gran diferencia está en que a Robinho le quedará una jugosa pensión haga lo que haga, pero a estos países lo único que les va a quedar es pobreza, y una espiral de la que no tienen opción de salir: sin recursos, tienen que comprarlos para subsistir, y con esta base es imposible competir en un mercado donde el resto parte con estos recursos como propios y ya saca beneficio con su venta como punto de partida. Es decir, no salen con menos 5 puntos y los demás a 0, es que además el resto parte con más 5 puntos, y esto supone una desventaja de 10, imposible de remontar.
martes, 11 de noviembre de 2008
¡¡ Lleno, por favor !!
Leo esta mañana, mientras iba hacia el trabajo que e precio del barril de petróleo se cotiza en la bolsa de Nueva York a poco más de 60 dólares la unidad. Pero lo que más me gustó de la noticia fue lo que venía a continuación: este es el nivel más bajo desde marzo de 2007. Y, yo, que me compré mi coche a esas alturas del año pasado, sólo he visto subir y subir el precio de la gasolina. Por eso cuando escuchaba ¡¡crisis!! me lo creía a pies juntillas; como para no, si con 30 euros me duraba el depósito 2 semanas y pocos meses después con el mismo dinero el coche entraba en reserva a la semana. ¿Sería por eso que cada vez ahorraba menos? Tal vez, pero es que además todo estaba más caro: la coca-cola de 1,60 a 2 euros en un bar, y las cañas de 1 euro a 1,20, cuando no más caras; el menú día, de 7,50 euros, a 9; como otras muchas cosas: las entradas de cine, de 6 a 6,80 euros. Aumentos proporcionales al IPC; no, aumentos de porcentaje similar el registrado por el litro de gasolina, que había pasado del euro a 1,35. Esto me hizo pensar; ¿porqué la gasolina arrastraba al resto de precios? Llegué a la conclusión de que la gasolina es lo único que todo el mundo utiliza en el día a día, incluso quien use el transporte público y se caliente con una fogata. Se usa para el transporte de personas, y de mercancías; se emplea como combustible de un gran número de máquinas en las fábricas, y como fuente de energía para la calefacción en muchos casos. Por eso si sube la gasolina todo sube, porque si a la empresa que antes tranportaba, pongamos, coca-colas, a 10 euros el trayecto ahora le costaba el porte 13 euros, el precio de venta que tenga que poner al dueño del bar será también mayor; por ello la coca-cola pasó a costar 2 euros.
Ahora la gasolina vuelve a nivel de hace año y medio; ahora los 30 euros de antes vuelven a durarme 2 semanas, y puedo ahorrar un poquito. Y más barata que debería estar, porque entonces el barril de petróleo estaba a unos 80 euros, creo recordar. A esto las Estaciones de Servicio aluden que están vendiendo combustible que ellos compraron hace meses. De acuerdo, pero de agosto a octubre, el precio pasó de 1,35 a 1,02 euros, donde ahora parece que se ha mantenido desde hace un par de semanas. Sin embargo, ¿por qué la coca-cola sigue a 2 euros en los bares, la caña a 1,20 o más, y el menú a 9 euros? ¿No deberían bajar los precios de estos productos con la bajada del precio de la gasolina? Será por la crisis financiera de los bancos, que esa todavía no la entiendo. O también puede ser que piensen que, como ya han subido los precios, ¿para qué bajarlos ahora que la gente tiene más dinero para gastar porque la gasolina está más barata? Yo, si tuviera un restaurante o un bar y hubiera sobrevivido a la crisis, mantendría los precios para ganar lo perdido con la crisis, ahora que puedo, que nunca se sabe cuándo volverá a subir el precio de la gasolina. Aunque ahora parece que a Obama, el nuevo presidente de EEUU, no se le va a pasar por la cabeza lo de invadir países exportadores de petróleo como Irak. Esperemos, por el bien de la economía internacional, del depósito de mi coche, y del dueño del bar de abajo de mi casa, que este señor, nuevo inquilino de la Casa Blanca, haya aprendido de los errores cometidos por su predecesor.
Ahora la gasolina vuelve a nivel de hace año y medio; ahora los 30 euros de antes vuelven a durarme 2 semanas, y puedo ahorrar un poquito. Y más barata que debería estar, porque entonces el barril de petróleo estaba a unos 80 euros, creo recordar. A esto las Estaciones de Servicio aluden que están vendiendo combustible que ellos compraron hace meses. De acuerdo, pero de agosto a octubre, el precio pasó de 1,35 a 1,02 euros, donde ahora parece que se ha mantenido desde hace un par de semanas. Sin embargo, ¿por qué la coca-cola sigue a 2 euros en los bares, la caña a 1,20 o más, y el menú a 9 euros? ¿No deberían bajar los precios de estos productos con la bajada del precio de la gasolina? Será por la crisis financiera de los bancos, que esa todavía no la entiendo. O también puede ser que piensen que, como ya han subido los precios, ¿para qué bajarlos ahora que la gente tiene más dinero para gastar porque la gasolina está más barata? Yo, si tuviera un restaurante o un bar y hubiera sobrevivido a la crisis, mantendría los precios para ganar lo perdido con la crisis, ahora que puedo, que nunca se sabe cuándo volverá a subir el precio de la gasolina. Aunque ahora parece que a Obama, el nuevo presidente de EEUU, no se le va a pasar por la cabeza lo de invadir países exportadores de petróleo como Irak. Esperemos, por el bien de la economía internacional, del depósito de mi coche, y del dueño del bar de abajo de mi casa, que este señor, nuevo inquilino de la Casa Blanca, haya aprendido de los errores cometidos por su predecesor.
viernes, 7 de noviembre de 2008
Zimbabue, un siglo por detrás
Esta mañana, mientras buscaba algo curioso con lo que escribir esta semana, me he "topado" con una noticia insólita: en el país afriicano de Zimbabue la inflación de este año 2008 se sitúa actualmente en 10,2 trillones por ciento. En julio, ya era de 203 millones por ciento, pero es que la evolución que ha sufrido es, simplemente, espectacular. En realidad la noticia no era esta; esto era la causa de la misma. La noticia era la puesta en circulación por parte del gobierno zimbabuense de billetes por valor de un millón de dólares. Esto me sorprendió, y por eso leí el resto del artículo. No se si habrá habido más casos en el mundo similares a este últimamente,
pero el caso es que el único que recuerdo es el de la Alemania de entreguerras. Claro, que este caso es muy diferente: Alemania venía de ser la potencia más importante de principio de siglo pasado, y si llegó a esta desastrosa situación económica fue a causa de una "Gran Guerra" que perdió, y por la cual, como todos sabemos, pagó con creces. Pero como Alemania es Alemania, salió del "Gran bache", y hoy es, como ha sido siempre, una gran potencia económica mundial. Sin embargo, el caso de Zimbabue es muy distinto: siempre ha sido un país pobre, y, a no ser que cambien las cosas de manera radical, lo será para siempre o al menos durante mucho tiempo. ¿Cómo puede salir Zimbabue de esta situación? ¿Cómo parar la espiral inflacionista que sufre este país? Alemania salió entre la ayuda internacional y la dictadura de Hitler, que revolucionó el panorama económico alemán mediante una fuerte inversión en obra pública, en cierto modo, similar al "New Deal" estadounidense. Pero ambas potencias contaban con un buen sistema productivo, y con un buen "margen de maniobra", amén de contar, si bien no con una fuerte ayuda internacional, sí con una coyuntura que las permitió salir del apuro. Pero Zimbabue, es otra dimensión: su estructura productiva es prácticamente nula, y pese a que cuenta con ayudas internacionales para su desarrollo, éstas son desaprovechadas por un gobierno más interesado en lucrarse él que en el bienestar de la nación a la que dirigen. Esto reduce enormemente su "margen de maniobra", y sitúa al país no al borde del precipicio, que aquí está desde hace mucho tiempo, sino cayendo ya por él y con un paraguas en lugar de paracaídas para amortiguar el golpe. Como no sea que se encuentre con un colchón que le amortigüe el golpe, en forma de genial política económica, éste será mortal.
pero el caso es que el único que recuerdo es el de la Alemania de entreguerras. Claro, que este caso es muy diferente: Alemania venía de ser la potencia más importante de principio de siglo pasado, y si llegó a esta desastrosa situación económica fue a causa de una "Gran Guerra" que perdió, y por la cual, como todos sabemos, pagó con creces. Pero como Alemania es Alemania, salió del "Gran bache", y hoy es, como ha sido siempre, una gran potencia económica mundial. Sin embargo, el caso de Zimbabue es muy distinto: siempre ha sido un país pobre, y, a no ser que cambien las cosas de manera radical, lo será para siempre o al menos durante mucho tiempo. ¿Cómo puede salir Zimbabue de esta situación? ¿Cómo parar la espiral inflacionista que sufre este país? Alemania salió entre la ayuda internacional y la dictadura de Hitler, que revolucionó el panorama económico alemán mediante una fuerte inversión en obra pública, en cierto modo, similar al "New Deal" estadounidense. Pero ambas potencias contaban con un buen sistema productivo, y con un buen "margen de maniobra", amén de contar, si bien no con una fuerte ayuda internacional, sí con una coyuntura que las permitió salir del apuro. Pero Zimbabue, es otra dimensión: su estructura productiva es prácticamente nula, y pese a que cuenta con ayudas internacionales para su desarrollo, éstas son desaprovechadas por un gobierno más interesado en lucrarse él que en el bienestar de la nación a la que dirigen. Esto reduce enormemente su "margen de maniobra", y sitúa al país no al borde del precipicio, que aquí está desde hace mucho tiempo, sino cayendo ya por él y con un paraguas en lugar de paracaídas para amortiguar el golpe. Como no sea que se encuentre con un colchón que le amortigüe el golpe, en forma de genial política económica, éste será mortal.
miércoles, 5 de noviembre de 2008
El economista camuflado
1.- ¿Qué errores económicos aparecen reflejados en el libro?
Bajo mi punto de vista, el mayor fallo económico que se refleja en el libro está en el tema 7, en el cual se trata el tema de la pobreza de los países pobres, de por qué están en esta situación y porque algunas economías como Corea del Sur han salido de esta situación y, en cambio otras, como Camerún (la que aparece en el libro) cada vez son más pobres. En este caso, Tim Harford explica que esto se debe al alto nivel de corrupción de los gobiernos de estos países, algo con lo que estoy de acuerdo, puesto que los fondos que reciben estos países bien podrían ser empleados de un modo enormemente más eficiente, y de este modo, estos países saldrían de la penosa situación en que se hallan. Añadir que me pareció de gran ejemplo representativo para explicar esta situación la historia de la biblioteca del colegio camerunés, de penosa construcción con altos costes empleados en ella, como ejemplo del desaprovechamiento de recursos de estos gobiernos.
2.- ¿Qué aspecto tratado en el libro te ha influido más y por qué?
Me ha parecido interesante el tema 8, que trata sobre la globalización como proceso y sus consecuencias sociales y económicas. En concreto l0 que más me ha gustado es la forma en que el autor ha tratado el tema: partiendo de unas, bajo mi punto de vista, exageradas consecuencias (la descrita uniformidad mundial de establecimientos y productos fruto de la completa globalización mundial; McDonald´s en cada parte del mundo, etc.), que nadie, supongo, desearía (al menos yo, no), pasa a exponer el por qué de la expansión globalizadora por todo el mundo desarrollado (y en menor medida del subdesarrollado también) y la situación actual de ello.
Me ha gustado este tema porque desde el principio, el autor te mete el gusanillo de saber por qué podemos llegar a la situación descrita en el inicio del capítulo. Además, según avanza el tema, te vas convenciendo de que, afortunadamente, esto no va a llegar a suceder en ningún momento. Esto es debido a, como dice Tim Harford, la dificuultad de generalizar un nuevo producto de manera rápida y eficaz.
*En resumen, el libro me ha parecido muy interesante de cara a entender algunos aspectos económicos que, desde la teoría tal vez se entiendan, pero que, con ejemplos, se entienden mejor. Por otro lado, me interesa destacar otro aspecto que también me ha gustado mucho del libro, que es la explicación dada a la "teoría de los juegos" de Von Neumann y Nash; es algo que me ha gustado mucho porque recuerdo haber visto películas en el pasado sobre estos dos genios, como la famosa "Una mente maravillosa", y con este capítulo me han dado ganas de verlas de nuevo, porque no las entendí en su momento y puede que ahora, aunque sólo sea en parte, pueda comprenderlas.
Bajo mi punto de vista, el mayor fallo económico que se refleja en el libro está en el tema 7, en el cual se trata el tema de la pobreza de los países pobres, de por qué están en esta situación y porque algunas economías como Corea del Sur han salido de esta situación y, en cambio otras, como Camerún (la que aparece en el libro) cada vez son más pobres. En este caso, Tim Harford explica que esto se debe al alto nivel de corrupción de los gobiernos de estos países, algo con lo que estoy de acuerdo, puesto que los fondos que reciben estos países bien podrían ser empleados de un modo enormemente más eficiente, y de este modo, estos países saldrían de la penosa situación en que se hallan. Añadir que me pareció de gran ejemplo representativo para explicar esta situación la historia de la biblioteca del colegio camerunés, de penosa construcción con altos costes empleados en ella, como ejemplo del desaprovechamiento de recursos de estos gobiernos.
2.- ¿Qué aspecto tratado en el libro te ha influido más y por qué?
Me ha parecido interesante el tema 8, que trata sobre la globalización como proceso y sus consecuencias sociales y económicas. En concreto l0 que más me ha gustado es la forma en que el autor ha tratado el tema: partiendo de unas, bajo mi punto de vista, exageradas consecuencias (la descrita uniformidad mundial de establecimientos y productos fruto de la completa globalización mundial; McDonald´s en cada parte del mundo, etc.), que nadie, supongo, desearía (al menos yo, no), pasa a exponer el por qué de la expansión globalizadora por todo el mundo desarrollado (y en menor medida del subdesarrollado también) y la situación actual de ello.
Me ha gustado este tema porque desde el principio, el autor te mete el gusanillo de saber por qué podemos llegar a la situación descrita en el inicio del capítulo. Además, según avanza el tema, te vas convenciendo de que, afortunadamente, esto no va a llegar a suceder en ningún momento. Esto es debido a, como dice Tim Harford, la dificuultad de generalizar un nuevo producto de manera rápida y eficaz.
*En resumen, el libro me ha parecido muy interesante de cara a entender algunos aspectos económicos que, desde la teoría tal vez se entiendan, pero que, con ejemplos, se entienden mejor. Por otro lado, me interesa destacar otro aspecto que también me ha gustado mucho del libro, que es la explicación dada a la "teoría de los juegos" de Von Neumann y Nash; es algo que me ha gustado mucho porque recuerdo haber visto películas en el pasado sobre estos dos genios, como la famosa "Una mente maravillosa", y con este capítulo me han dado ganas de verlas de nuevo, porque no las entendí en su momento y puede que ahora, aunque sólo sea en parte, pueda comprenderlas.
martes, 28 de octubre de 2008
El IBEX 35 por debajo de los 8.000 puntos
Por primera vez en mucho, muchísimo tiempo, el IBEX 35, el índice bursátil de la bolsa de Madrid, y por ende de España, durmió por debajo de los 8.000 puntos. Puede que esto no sea significativo para la masa social, que poco entendemos de puntos, índices, valores, y, en definitiva, del mundo bursátil. Pero sí que entendemos acerca de la subida del precio del pan, y de la crisis mundial en la que estamos sumidos. Bien, pues también entendemos, más mal que bien, que estos dos sucesos están relacionados entre sí. Vamos, que si la bolsa va mal, los precios suben, dirán muchos. Pues para explicar la crisis actual basta con ver los puntos que el IBEX 35 registraba a finales del año pasado, por encima de los 11.000 puntos. Esto era antes de que se empezara a notar la crisis. Desde hace ya varios meses que esta palabra está en boca de todos. La bolsa madrileña no la había notado hasta que se acabó el verano. A la vuelta del período vacacional, la bolsa comenzó a caer, hasta los 10.000 puntos a mediados del mes de septiembre. Pero la situación enloqueció al desatarse, además de la crisis de los precios (provocada por el auge incontrolado del precio de la gasolina, bajo mi punto de vista), la crisis financiera en EEUU por las hipotecas "surprime" y los activos "basura". Pronto la crisis se trasladó al resto del mundo, España incluida, por supuesto. Y desde este final del mes de septiembre la situación ha cambiado mucho: el precio de la gasolina ha bajado a niveles que nadie se creería hace dos meses, pero sin embargo, la crisis se ha recrudecido. Esto, traducido a la bolsa, significa la locura, y esto suele ser negativo, como se ha constatado. Pese a las ayudas gubernamentales, y que en España el sistema financiero es más fiable que el de otras naciones, donde cada día cierra un gran banco, la bolsa ha entrado en crisis. Hace poco menos de 1 mes era una muy pésima noticia el bajar de los 10.000 puntos, valor de referencia psicológica para muchos, barrera que no se traspasaba desde hacía mucho tiempo. Pues bien, ahora la bolsa está por debajo de los 8.000 puntos, y cada día registra de manera casi sistemática una nueva caída. Realmente, si ahora hiciéramos la relación incial, los precios estarían por las nubes, pero afortunadamente, no es así. En definitiva, esto no es sólo una locura en el parqué madrileño, es una locura para todo el mundo. ¿Alguien sabe qué va a pasar mañana? ¿Y el mes que viene? En definitiva, los asesores financieros están en la cola del paro, cuando antes rebosaban de trabajo. Y es que la crisis es para todos, también para los que, bajo mi punto de vista, la provocaron, como los susodichos asesores-especuladores, que ahora se tiran de los pelos viendo como pierden valor sus millonarios activos y numerosos pisitos compra-venta.
Miguel Osorio García
Miguel Osorio García
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